El desahucio es uno de los procedimientos más comunes —y a la vez más delicados— dentro del ámbito del derecho inmobiliario. Tanto los propietarios como los inquilinos pueden verse en situaciones complejas: impagos, conflictos por el uso de la vivienda, fin del contrato o desacuerdos en la convivencia.
En Fernández Antuña Abogados asesoramos a ambas partes para ofrecer soluciones legales rápidas, eficaces y que garanticen sus derechos.
El desahucio desde la perspectiva del propietario
Para el propietario, la situación más habitual que conduce a un desahucio es el impago de la renta, pero no es la única. También pueden motivarlo:
- Subarriendos no autorizados
- Actividades molestas o ilegales
- Finalización del contrato sin entrega del inmueble
- Incumplimientos graves del arrendatario
¿Qué puede hacer el propietario?
- Requerimiento previo de pago
Antes de acudir al juzgado, es necesario enviar un requerimiento formal reclamando las cantidades debidas.
- Procedimiento judicial de desahucio por impago
Una vez presentada la demanda, el juzgado puede ordenar el desahucio y reclamar las rentas adeudadas.
- Lanzamiento del inmueble
Si el inquilino no abandona voluntariamente, se fija una fecha para recuperar la posesión.
Ventajas de actuar con un abogado especializado
- Recuperación más rápida de la vivienda
- Acuerdos extrajudiciales para evitar juicio
- Reclamación de rentas impagadas
- Prevención de errores que puedan retrasar el procedimiento
El desahucio desde la perspectiva del inquilino
- Ha recibido una demanda de desahucio
- Va a ser desalojado por impago y quiere negociar
- El propietario pretende recuperar la vivienda sin causa legal
- Se han vulnerado sus derechos como arrendatario
¿Qué puede hacer el inquilino?
- Oponerse a la demanda
Puede hacerlo si considera que el desahucio no procede o existen errores en la reclamación.
- Pagar y evitar el desahucio
En algunos casos, el pago de las rentas pendientes dentro del plazo legal permite enervar el desahucio y continuar en la vivienda.
- Negociar un acuerdo
A veces, pactar plazos o una entrega voluntaria beneficia a ambas partes.
Desahucio por precario: ocupación sin contrato ni derecho
El desahucio por precario es uno de los procedimientos más habituales y, al mismo tiempo, menos conocidos. Se inicia cuando una persona ocupa un inmueble sin pagar renta y sin un título válido para permanecer en él.
Es frecuente en casos de:
- Viviendas heredadas ocupadas por un familiar
- Exparejas que permanecen en el domicilio tras la ruptura
- Ocupaciones sin contrato
- Cesiones temporales que se alargan sin acuerdo
- ¿Qué debe demostrar el propietario?
Solo dos cosas:
- Que es propietario del inmueble.
Que el ocupante no tiene ningún título que legitime su estancia.
Con esto, el juez ordenará la entrega de la vivienda.
- ¿Puede defenderse el ocupante?
Sí, pero únicamente si acredita algún derecho: contrato, resolución judicial que le atribuya el uso, etc. Si no puede demostrarlo, el desahucio será estimado.
El desahucio por precario suele ser más rápido que otros porque no existe relación contractual que analizar.
La importancia de actuar rápido
Si eres propietario y necesitas recuperar tu vivienda, o si eres inquilino y quieres saber cómo defender tus derechos, estamos aquí para ayudarte.